EDIFICIO RUSSEL
Pasaje Russel 4931, CABA, Argentina
Sobre un lote de 7.50m x 16m, se permitía un volumen de 7.50m x 13m x 7m (h. sobre línea municipal) x 10.50m (h. a 3m de la l. m.).
La razón de la restricción es una ciencia oculta.
No responde a ningún legado académico, ni siquiera a una lógica pragmática – especulativa de apilamiento de locales según sus alturas mínimas.
Imposición de volumen escalonado, cuanto terror se instaló en la ciudad.
Restricción a la abstracción, ausencia de sensibilidad.
La obra de Russel 4931 se ubica entre la aceptación y la transformación.
Toma al volumen máximo como un mármol al que esculpir.
El cincel recorre la masa y fisura los vínculos del espacio público al privado, de lo propio a lo ajeno, modificando la noción de lote impermeable, agregando lo transversal a lo longitudinal.
La parte alta se asoma pidiendo permiso, como periscopio sobre lo que “contextualiza con la escala del pasaje”, y entre el periscopio y el contexto, el vacío.
El lugar indefinible, el que no debiera existir, el que abre vistas a los vecinos, el que desnuda intimidades, expone posibles vínculos, democratiza la ciudad.
La obra es un evento. Sacudió y perturbó al promiscuo y conservador condominio (los habitantes del pasaje).
Mezcla de atracción y repudio los cambios son resistidos, la presencia arquitectónica molesta tanto como la falta de autoridad de sus difusores.
La obra tiene éxito, se ha instalado cómodamente en el ambiente fashion.